NL 2800: un nuevo concepto de oficinas corporativas en Porto Alegre
Una de las principales tendencias actuales, ya adoptadas por las big techs, es el retorno total a las oficinas corporativas. Remodeladas, ahora buscan aliar la convivencia presencial, la colaboración entre los equipos y el fortalecimiento de la cultura organizacional con la flexibilidad, practicidad y comodidad experimentadas durante el período de aislamiento social. Consultorías globales muestran que, para conciliar esas realidades, muchas empresas han buscado espacios más inteligentes, con infraestructura de alto estándar y diferenciales que no solo impactan la calidad de vida de sus empleados sino que los motivan a vivir la oficina de forma presencial.

Para los especialistas, el principal desafío de los Recursos Humanos de las empresas, en este mundo pospandemia, es lograr un mayor grado de atractivo para los colaboradores, ya que los espacios corporativos necesitan ser mejores y más interesantes que los ambientes de home office. Pensando en este escenario, CFL Inc está lanzando NL 2800, una torre comercial que ya nace alineada a las exigencias del mundo del trabajo que emergió y se fortaleció tras la pandemia, en el cual las relaciones son más flexibles y la conveniencia es un valor fundamental.
Ubicación privilegiada
NL 2800 es único en su segmento de mercado, comenzando por su ubicación privilegiada, en el encuentro de la avenida Nilo Peçanha y el Shopping Iguatemi, en la esquina comercial más deseada de Porto Alegre. El nuevo emprendimiento comercial de CFL Inc queda al lado del mayor centro de compras del Sur del País, el Shopping Iguatemi, donde están las grandes marcas, restaurantes, tiendas y servicios, y de un hotel boutique, aún sin bandera definida, que promete ser la experiencia de hospedaje que faltaba en la capital gaúcha.
“Este hotel será un hito para la ciudad, que hace mucho tiempo no dispone de una opción de hotelería de altísimo estándar que alíe conveniencia, confort y exclusividad”, afirma el director de Marketing y Ventas de CFL Inc, Rafael Starosta.
Con una propuesta inédita para Porto Alegre, el hotel tendrá como inspiración emprendimientos que ya existen en capitales como Florianópolis y Curitiba, como el LK Design Hotel, en la Beira Mar Norte, y el Nomaa Hotel, en Batel. Serán 84 habitaciones con vista a los céspedes del Country Club y acceso directo a su campo de golf, en una propuesta intimista, personalizada y orientada a la experiencia.
“Muchos porto-alegrenses y visitantes son nostálgicos del antiguo Plaza São Rafael y de sus más de 260 habitaciones inauguradas en 1973. La hotelería de lujo cambió mucho desde entonces y hoy se busca más experiencia y exclusividad. El hotel boutique que quedará al lado del NL 2800 viene a llenar ese vacío”, resalta Starosta.

Experiencia diferenciada
Un respiro de calidad de vida en medio de la efervescencia cosmopolita de las dos avenidas, la proximidad con el Country Club es uno de los varios diferenciales del NL 2800. El Parque Germânia también queda a pocas cuadras de la torre comercial y de los otros dos emprendimientos del complejo, el hotel boutique y un condominio residencial, el Estância – Residências do Golfe, que ya tiene prácticamente todas las unidades comercializadas.
“Este es un punto con vocación para la actividad comercial y muy propicio para proyectos que contemplan lo que llamamos walkability, o sea, cuánto un área es adecuada para caminatas y ofrece un espacio de circulación cómodo para quien se desplaza a pie o en bicicleta”, explica Starosta.
Marcante, el proyecto del NL 2800 tiene la firma de los estudios AT Arquitetura, HB, JA8 y Obra Prima, premiado estudio internacional de arquitectura con sede en Punta del Este. El proyecto también prevé plantas flexibles que van de 49,34 m² a 174,49 m², pudiendo alcanzar la formación de plantas corporativas de hasta 639,33 m².
La office boutique tendrá una infraestructura completa, disponiendo de espacios multiuso flexibles con variadas posibilidades de aprovechamiento, terraza vegetada, auditorio en el rooftop y un paisajismo y urbanismo diferenciados. Un bulevar interno hará la conexión entre el NL 2800, el Estância – Residenciais do Golfe y el hotel boutique.
“La idea de sinergia estuvo presente en todo el proyecto. Además de oficinas de altísimo estándar en la mejor ubicación de la ciudad, el NL 2800 cuenta con la practicidad y la conveniencia de estar al lado de un hotel único, cerca de los jardines y del césped del Country Club, en la puerta del mayor shopping del Sur de Brasil y de todo lo que esto representa en facilidades de compras, servicios y conveniencias alrededor”, dice Starosta.
Mercado en alza
El mercado de inmuebles corporativos, que vio la oferta de nuevos emprendimientos frenada en el primer año de la pandemia mientras el segmento residencial se expandía, volvió a calentarse como consecuencia del escenario económico de 2021 y 2022, cuando el PIB brasileño llegó a crecer en el agregado de los dos años un 7,5%. Con eso, la demanda por nuevos espacios corporativos pasó a presionar el stock actual disponible: si, en el período más crítico de la pandemia, las incertidumbres respecto al futuro de las oficinas y del trabajo presencial frenaron la oferta de nuevos productos, ahora es la búsqueda de oficinas la que presiona la oferta.
En el principal mercado del país, en la región de la Avenida Brigadeiro Faria Lima, en São Paulo, donde se concentran las sedes de varios bancos de inversión, gestoras de fondos y boutiques de fusiones y adquisiciones, la vacancia es de apenas el 3%, un índice bajísimo frente al indicador de equilibrio del 12%, y que se vuelve aún más bajo cuando se compara con el inicio de 2021, período en que la tasa llegó al 20%. En ese escenario, el precio de la planta corporativa viene subiendo, pasando de R$ 195,00/m2 en noviembre de 2021 a R$ 250,00/m2 un año después, según la consultoría del sector inmobiliario JLL.
La tendencia se repite fuera de São Paulo, en mercados como el de Porto Alegre. “Cuando analizamos el comportamiento del segmento de oficinas, percibimos que quedó ‘congelado’ durante estos últimos tres años, con sus precios paralizados y con la oferta brutalmente reducida por las incertidumbres respecto al futuro del trabajo”, destaca Starosta. “Ahora, este represamiento aparece con mucha fuerza. Las empresas no dejaron de crecer y, en la vuelta al trabajo presencial, faltó espacio para todo el mundo”, complementa.
Por encima de todo, el calentamiento del mercado de inmuebles corporativos muestra que el “home office forever”, en la práctica, no se confirmó. “Fue mucho más una solución puntual para un momento de excepción que, propiamente, un cambio estructural y duradero en la forma como las empresas organizan el trabajo, lo que refuerza la necesidad de un nuevo concepto de oficinas corporativas, más adecuadas a este momento pospandemia”, concluye Starosta.





